viernes, 22 de abril de 2016

Miguel de Cervantes Saavedra: escritor y soldado

El escritor más prestigioso de nuestra historia, incluso podemos decir que es uno de los mejores de todos los tiempos.
Hablamos de Miguel de Cervantes que nació en 1547 en Alcalá de Henares. Autor de "Don Quijote de la Mancha", obra cumbre de la literatura universal que la compuso en los últimos años de su vida.
Tras problemas económicos en su familia se trasladaron a Valladolid en 1551, donde comenzaría sus estudios volviendo a Madrid en 1561. A sus 21 años, este joven poeta se enfrentó en un duelo a espada con el maestro de obras Antonio Sigura consiguiendo herirle.


En 1569 salió de España y se instaló en Roma, donde ingresó en la milicia, en la compañía de don Diego de Urbina en la galera Marquesa y aunque enfermo y con fiebres insistió en pelear estando en primera línea constantemente en la batalla de Lepanto (1571). En este combate naval contra los turcos fue herido de tres arcabuzazos, dos en el pecho y uno en la mano izquierda, que le quedó inútil para toda su vida. Cervantes dejó la compañía de Urbina para pasarse a la de Ponce de León, la que conquistó la isla de Novarino, Túnez, La Goleta y Corfú.
Cuando regresaba de vuelta a España tras varios años de vida de guarnición en Cerdeña, Lombardía, Nápoles y Sicilia la nave en que viajaba fue abordada por piratas turcos (1575), que lo apresaron y vendieron como esclavo, junto a su hermano Rodrigo, en Argel. El soldado Cervantes se escapó en 1576 a la cabeza de un puñado de españoles para llegar a Orán, plaza española, siendo capturado de nuevo por los argelinos. En 1578 organizó una sublevación, fallida después, lo que supuso recibir un castigo. En 1579 preparó una escapada de setenta españoles en una fragata, traicionados por un renegado. Allí permaneció hasta que, en 1580, un emisario de su familia logró pagar el rescate exigido por sus captores. Si lo que cuenta el cautivo de Argel en el Quijote es autobiográfico como parece, Cervantes escribió el siguiente manifiesto de sí mismo:
"Alcancé a ser alférez de un famoso capitán de Guadalajara, llamado Diego de Urbina, y al cabo de algún tiempo que llegué a Flandes, se tuvo nuevas de la liga que la Santidad del papa Pío Quinto, de feliz recordación, había hecho con Venecia y con España, contra el enemigo común, que es el Turco, el cual en aquel mismo tiempo había ganado con su armada la famosa isla de Chipre, que estaba debajo del dominio de venicianos , […]
Súpose cierto que venía  por general de esta liga el serenísimo don Juan de Austria, hermano natural de nuestro buen rey Felipe; divulgóse el grandísimo aparato de guerra que se hacía, todo lo cual me incitó y conmovió el ánimo y el deseo de verme en la jornada que se esperaba; […]
Digo, en fin, que yo me hallé en aquella felicísima jornada, […] y aquel día, que fue para la cristiandad tan dichoso, porque en él se desengañó el mundo y todas las naciones del error en que estaban creyendo que los turcos eran invencibles por la mar, aquel día, digo, donde quedó el orgullo y soberbia otomana quebrantada, entre tantos venturosos como allí hubo (porque más ventura tuvieron los cristianos que allí murieron que los que vivos y vencedores quedaron), yo solo fui el desdichado; en cambio de lo que pudiera esperar, si fuera en los romanos siglos, alguna naval corona, me vi aquella noche que siguió a tan famoso día con cadenas a los pies y esposas a las manos." (Quijote, I, 39).
Volvió a España en octubre de 1580 y se presentó al Rey, que le mandó a Orán como agente secreto para cumplir la última misión a los 33 años. Ya en España, tras once años de ausencia, encontró a su familia en una situación aún más penosa, por lo que se dedicó a realizar encargos para la corte durante unos años. En su llegada a su país natal, su vida, siempre agitada y con poca suerte entre la república de las letras y la búsqueda de un empleo para sobrevivir. En 1584 tuvo a su hija Isabel, y al año siguiente se publicó su novela pastoril "La Galatea". En 1587 aceptó un puesto de comisario real de abastos para la Armada Invencible, lo que le costó dos excomuniones por requisar el trigo de unos eclesiásticos.

En su vida, Cervantes estuvo encarcelado cinco años en Argel y otra media docena  de veces en prisiones españolas. Fruto de sus viajes y experiencias escribió varias obras: "El Quijote", "Teatro", "Novelas ejemplares" o "Persiles y Segismunda". Hizo como Lope de Vega al ingresar en la Cofradía del Santísimo Sacramento y en la Orden Tercera de San Francisco. Murió el 22 de abril de 1616 en Madrid.
Hay que decir que suele decirse que Miguel de Cervantes murió el mismo día que Shakespeare, pero no es así. En esa época los ingleses aún tenían el viejo calendario. Exactamente, Cervantes murió 10 días después.
Fuentes:
Tercios de España: La infantería legendaria. Fernando Martínez Laínez y José María Sánchez de Toca.

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