viernes, 2 de septiembre de 2016

Los zapadores del Siglo XVI

Muy pocas veces se les reconoce su labor al enaltecer las figuras de los piqueros, arcabuceros, mosqueteros, maestres de campo... Pero, ¿qué sería de los Tercios Españoles sin la parte humilde de la Táctica o los zapadores que permiten con su trabajo el éxito de los demás?

¿En qué consistía el trabajo de los zapadores? Lo que ahora llamamos ingeniería militar, en el Siglo XVI eran explanaciones, albañilería y maderajes. De la buena ejecución de los siguientes trabajos que explicaremos detalladamente dependía muchas veces el éxito de las operaciones o por lo menos la mayor rapidez. Se encargaban de varios aspectos como por ejemplo:

- Facilitar el paso del ejército ensanchando caminos, rellenando baches, construyendo puentes, etc. El beneficio para la tropa, de esta parte del trabajo, lo podemos ver en el resultado de la campaña de Frisia en 1568 donde nuestros Tercios realizaron una notable rapidez logística caminando 22 kilómetros diarios. ¿Cuántos kilómetros hubiesen realizado por día sin la preparación del terreno de los zapadores? 


- Permitir el alojamiento de las tropas en campaña. Cuando la guardia provisional quedaba montada, los jefes, que eran aconsejados por los ingenieros, los zapadores hacían algunas explanadas para facilitar el movimiento de las tropas en caso de alarma. Además de esas explanadas, el zapador realizaba trincheras o revellines, según lo que mandase el ingeniero. Por último, se trazaba una red de avenidas dentro de campamento para que las tropas y aprovisionamientos pudieran moverse.

Lo explicado en el párrafo anterior era lo que los zapadores hacían antes de que las tropas llegasen al campamento. Pero... ¿cuándo se iban de esa explanada todas las obras se dejaban como estaban? No, cuando se abandonaba el campamento, había que rellenar las trincheras para permitir al ejército propio pasar y no dejarlas aprovechables por si el enemigo decidía acampar ahí. 



- Otra misión, pero esta vez en la preparación del combate ofensivo en el sitio de plazas era realizar obras semejantes a las anteriores pero de un modo distinto. Las trincheras, en este caso, se hacían en zigzag hacia el enemigo y debían de permitir que al menos hubiera en ellas una fila de tres piqueros cuando se produjera un ataque. Con la tierra extraída de cavar las trincheras se hacían glacis hacia el enemigo. En terrenos arenosos, pedregosos o húmedos, había que apuntar las paredes, y elevaras con parapetos de maderos, fajinas y gaviones.

Para construir esas trincheras los zapadores empleaban materiales fáciles de fabricar in situ. Para cavar se empleaban palas y zapas. La tierra se echaba a los lados o se sacaba en canastos que se colgaban a la espalda. Se utilizaban también sacos terreros y haces de ramas o fajinas. El peso de la defensa caía sobre cestones.



- También se encargaban de proteger las baterías asentando cada pieza sobre una base de maderos en plano inclinado ascendente desde un palmo detrás de las ruedas, de modo que se neutralizara el retroceso. Una guía de parapeto, de gaviones o de maderos conducía el retorno de la pieza, por gravedad a su posición de inicio.



- Construir caballeros ante las puertas de las plazas o campamentos asediados para evitar que los enemigos no saliesen. Estas obras también se hacían en las traseras de las fortificaciones, para impedir el paso de socorros que pudieran llegar a los asediados, y para defenderse de tales socorros.

- Por último, una de las misiones más arriesgadas y peligrosas para los zapadores era la de poner minas, que consistía en cavar por debajo de los muros o de los atrincheramientos enemigos, para que se hundieran. Las fortificaciones se minaban colocando barriles de pólvora a los que, como a los actuales barrenos, se les hacía estallar a distancia.



Las minas se empleaban desde muy antiguo  en los asedios, pero las minas explosivas son propias de la guerra moderna. La galería se cavaba con el mayor de los sigilos, pasando bajo el foso y alcanzando la muralla por debajo de sus cimientos. Para la cámara se buscaba el lugar apropiado, a poder ser horadando uno de los contrafuertes del muro.

Todo el trabajo del zapador contribuía a la seguridad del ejército.

Fuentes: 

- LOS TERCIOS. René Quatrefages.

- El ejército español en la Guerra de los 30 años. Pablo Martín Gómez.






1 comentario:

  1. Muchísimo ojo y no confundáis zapador con gastador. La mayoría de las cosas que habéis descrito las hacían los gastadores, que no eran soldados. Zapadores solo ponían las cargas explosivas en las minas y usaban la "zapa" para minar edificios. Pero la mayoría del trabajo lo hacían los gastadores, que muchas veces ni siquiera eran soldados. Hasta más entrado el siglo XVII y comienzos del XVIII no se define el oficio militar del zapador tal y como lo conocemos hoy: http://papelesbalboa.blogspot.com.es/2013/09/el-gastador.html

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